Felisberto Hernández: Por los tiempos de Clemente Colling
Las posibles combinaciones entre los diversos elementos que componen la obra de un autor son siempre sorprendentes, imprevisibles e inagotables. Aun en los casos en los que un lector entrenado pueda reconocer un estilo, un sello propio, una marca en la orilla de un texto, siempre ocurre un espacio deliberado o fortuito donde se establece la diferencia entre texto y texto. En el caso de Felisberto Hernández, esta disparidad entre relato y relato no solo se intuye sino que, como un incremento poético, se vuelve un punto argumentativo en las ricas historias que ofrece el narrador. Referirse a «quien narra» en sus cuentos así, en singular, y sostener que se trata de una unificación lograda por quien se hace cargo de transmitir cada historia no obedece a un descuido sino, por el contrario, a la convicción de que este elemento se vuelve reconocible en Felisberto Hernández, hasta tal punto que este rasgo ha provocado sucesivas lecturas basadas en la identificación narr...