Alfonsina Storni: entre el cerebro y la pasión
En 1925, la revista Caras y Caretas publica una crónica sobre Alfonsina Storni, mujer inquietante y excepcional para la sociedad argentina de entonces, y la ilustra con tres fotos. En una de las imágenes se la ve «contemplando la ciudad a través de una bonita ventana». En otra, la irrupción de la luz inunda el contorno de «su fina silueta, destacada en la puerta ojival de su chalet», y borra los rasgos de su rostro. La tercera imagen la muestra revolviendo con una cuchara una olla, con el cuerpo inclinado hacia las hornallas de la cocina. Al pie se observa que «la exquisita poetisa no desdeña los quehaceres domésticos, siendo una excelente cocinera». La nota borra la fuerza transgresora de su personalidad: «Una poetisa como Alfonsina vive su vida como cualquiera». Alfonsina tiene, en ese momento, treinta y dos años, pero su cabellera luce «gris antes de tiempo». Le ha ganado una batalla al mundo. Ha peleado «como un hombre» para lograr una posición digna. Sin embargo, r...