Gabriel García Márquez: crónicas y relatos testimoniales
Jacques Gilard, compilador y prologuista de los tres tomos de la Obra periodística de Gabriel García Márquez, considera que estas crónicas son el semillero de futuras narraciones, las «veleidades del escritor» que se ejercita mientras vence o pospone la «tentación de escribir novela». [1] Debajo de esta observación se esconden varios presupuestos, presentes también en muchos otros artículos críticos, en homenajes y compilaciones: la posibilidad de establecer un deslinde dentro de una misma producción de escritura, una suerte de filtro que dé lugar a la delimitación de una supuesta «obra verdadera». En otras palabras, discriminar por el género al que pertenece aquella escritura que merece ser tenida en cuenta, aquella sobre la que vale la pena ejercer la crítica. Se trata, en primer término, de una lectura selectiva, que parte de la consideración de dos prácticas de escritura disímiles, aparentemente irreconciliables; esto lleva a establecer una división tajante entre escritura...