Leí la novela breve La perla, de John Steinbeck, motivada por la recomendación entusiasta de otro autor y con el dato de que está inspirada en un cuento mexicano.[1] Ambientada en La Paz (Baja California), cuenta la caída en desgracia de un matrimonio indígena y su pequeño hijo a partir de la presencia amenazante de un escorpión que aparece de repente muy cerca del bebé, en las primeras páginas. Bueno, con ese comienzo tan arriba, imaginé que estaba en la antesala de un relato intenso, con la fuerza de una flecha bien lanzada. Por otra parte, la carga simbólica de las escenas e imágenes, y el lenguaje poético que recorre aproximadamente la primera mitad, compensaban el tono didáctico y el mensaje explícito de la narración. Pero avanzando en la lectura, cuando ya están a la vista los principales elementos narrativos en juego, el relato comienza a dilatarse y la historia de Kino y Juana, a perder fuerza. Hasta el lenguaje empezó a resultarme empalagoso, como cargado de glucosa. Pero como decía Alfonso Reyes sobre el cine (se lo dijo a Carlos Fuentes), también se aprende leyendo libros a los que les encontramos fallas, que nos decepcionan.
Entonces me acordé de Borges y de su defensa del cuento, y de que esta novela es la extensión de un cuento mexicano. Me acordé del motivo que Borges esgrimía cuando le preguntaban por qué no escribía novelas: escribir cuentos le permitía tener un mayor control sobre lo escrito, cuidar todos los detalles y que nada sobre. Creo que ahí está la principal falla de esta ficción de Steinbeck, cuya historia tiene su encanto pero lo va perdiendo en el camino: equivoca el género, rompe la concentración del relato, lo alarga tanto que lo estropea.
Cierro con una apreciación de Borges sobre las aventuras finales de La tierra purpúrea de Guillermo Enrique Hudson (novela incluida en el libro Antología, Buenos Aires, Losada, 1941), que viene como anillo al dedo para describir las secuencias que se suceden una vez avanzada la novela de Steinbeck: “son lo bastante complicadas para fatigar la atención, pero no para interesarla”.[2]
John Steinbeck, La perla, Buenos Aires, Edhasa, 2012. Traducción de Horacio Vázquez-Ria. 144 páginas.
[1] Esta novela de John Steinbeck fue publicada originalmente en la revista The Woman's Home Companion, con el título "The Pearl of de World", en diciembre de 1945. Dos años después, en 1947, comenzó a circular como libro (The Pearl), editada por The Viking Press.
[2] Jorge Luis Borges, "Nota sobre La tierra purpúrea", en Textos recobrados (1931-1955), Barcelona, Bebolsillo, 2011. Publicada antes en el diario La Nación, Buenos Aires, 3 de agosto de 1941, con el título "The Purple Land", y recogida después en Otras inquisiciones, Buenos Aires, Emecé, 1960.
