Mariano Azuela: Los de abajo
Desde 1915, año de su primera publicación en folletín, hasta la fecha se han sucedido reseñas, artículos, ensayos y toda suerte de reflexiones sobre Los de abajo de Mariano Azuela. Aun siendo diversos los recorridos de lectura, a la hora de aludir al nacimiento de una escritura moderna en nuestro continente, parece obligado dar cuenta de los logros de esta novela. Esta nueva edición que pone en circulación la Colección Archivos viene a recordar, gracias a su contenido y organización, tanto sus cualidades como un repertorio básico de motivos y polémicas que ha venido provocando su peso argumental y su calidad de escritura no canónica.
Al respecto, la sucesión de ensayos, que se propone como diversidad de discursos críticos sobre Los de abajo, y que reúne en un mismo volumen la palabra de Carlos Fuentes, Jorge Ruffinelli, Stanley L. Robe, Luis Leal, Seymour Menton y Mónica Mansour, muestra elementales zonas de coincidencia. Una de ellas —la más recurrente y significativa— es la insoslayable referencia histórica, incluido en este concepto todo lo relativo a los elementos autobiográficos del propio Azuela.
Así, el texto se llena de informaciones en el conjunto general de esta edición y los blancos y vacíos propios del texto literario intentan ser cubiertos por los especialistas. Por eso, sin excepción alguna, todos los ensayos que acompañan la novela de Azuela presentan en diferente grado datos significativos, aunque también en muchas oportunidades anecdóticos, en relación con la Revolución mexicana.
La elección de estos artículos, sumados a las notas y a la cronología final, dispone una edición que busca orientar, contextualizar la novela más que interpretarla. A excepción del trabajo de Carlos Fuentes, disparador de asociaciones y reflexiones no solo sobre literatura, sino sobre la realidad latinoamericana, los artículos son por momentos puntuales en exceso y obedecen a un seguimiento textual que parece hoy un tanto escolar. Esto sucede en particular con las lectura temática que lleva a Luis Leal a catalogar todo el «conjunto de objetos mentales» presentes en la novela y con las categorías que sigue en su recorrido Mónica Mansour.
Si consideramos como probable público a los estudiantes, el material resulta por demás suficiente, ya que la edición reúne tanto los textos en los que Azuela explicó la génesis de su novela —«Lo que nos dice Azuela de Los de abajo», «Cómo escribí Los de abajo» y «Los de abajo»—, así como todo lo que él mismo no necesitaba decir para sus lectores contemporáneos. En este mismo sentido, ese tono escolar puede ser leído como privilegio didáctico de esta edición.
Menos discutible, por el enorme esfuerzo de elaboración filológica y por la información histórica que agrega no solo al plano argumental sino a la propia escritura, resulta la labor de triple anotación. Entre estas, las notas laterales evidencian la dimensión histórica del texto, al comparar las diferentes versiones y jugar con la información que presentan las notas aclaratorias del léxico o que señalan los elementos reescritos por Azuela. Por otra parte, el seguimiento que hace Jorge Ruffinelli de la recepción de la novela rescata las décadas claves durante las cuales tanto el estudio crítico como la coyuntura nacional agregaron matices a Los de abajo. La más importante parece ser la del 50, época durante la que se produce la institucionalización de la novela y el ingreso de Azuela, por su muerte ocurrida en 1952, al panteón de los hombres ilustres de México. Este estudio muestra la variación que puede dársele a un conjunto de datos en apariencia solo informativos, para arribar a un plano de reflexión e interpretación cultural sobre los avatares que padecen o gozan los textos literarios.
La remisión al universo de la épica que realiza Carlos Fuentes, por la serie de asociaciones textuales que esgrime, distancian su ensayo del artículo de Seymour Menton, que «aplica» el modelo de la épica a Los de abajo y lee los resultados de este ejercicio crítico. Fuentes, en cambio, puede repensar el texto dentro y fuera del sistema literario, y tanto habla de los héroes épicos como de categorías que exceden la especificidad literaria, cuando a partir del concepto de patrimonialismo de Max Weber sitúa a los personajes de Azuela en cercanía a los de otras importantes novelas latinoamericnas.
Mariano Azuela: Los de abajo.
Edición crítica de Jorge Ruffinelli. Madrid, Fondo de Cultura Económica/Colección Archivos, Núm. 5, 1988.
Reseña publicada en Boletín de Reseñas Bibliográficas, Núm. 3, Buenos Aires, Instituto de Literatura Hispanoamericana, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, 1994.
